DESCÁRGATE NUESTRA APLICACIÓN PARA MÓVILES ANDROID

miércoles, 8 de enero de 2014

0

Una mirada crítica a la Ley de seguridad privada

Andrés López Rodríguez para huffingtonpost AQUÍ Lo primero que cabe preguntarse ante una nueva ley es ¿Qué ganamos con esto? La respuesta en el caso del proyecto de ley de seguridad privada es bien sencilla: Reducir costes. España es de los países con mayor número de policías en comparación con empleados de seguridad privada, mientras que en países como el Reino Unido, Australia, Irlanda o Canadá se cumple justo lo contrario. Y es que los policías son caros. De media un policía gana casi el doble que un investigador privado y más del doble que un guarda o vigilante de seguridad. Probablemente haya motivos para que así sea.
 
La industria de la seguridad privada parece carecer de la necesidad de reformarse para poder aspirar a ser una verdadera profesión o una vocación con credenciales. De hecho, una de las principales dificultades que afronta esta industria es su falta de legitimidad social. Lo que con esta palabreja trato de exponer es que no es muy común entre los españoles, el considerar a los vigilantes o guardias de seguridad privada como un servicio profesional en el más estricto sentido de la palabra. Al contrario, lo normal es pensar en el típico seguritaestático a las puertas del banco o del centro comercial, el portero de discoteca o la patrulla móvil que vigila un complejo industrial a altas horas de la noche. No es por ello de extrañar que cuando se nos propone una ley que aumenta los poderes y funciones de estos trabajadores privados, nos echemos las manos a la cabeza. Independientemente de que nuestra percepción se ajuste o no a la realidad, lo cierto es que se trata de personas que responden ante una entidad a la que sólo preocupa su bienestar económico y que además, carecen de la misma preparación y responsabilidad institucional que aquellos a los que sí hemos otorgado legitimidad social para velar por nuestra seguridad: las fuerzas y cuerpos de seguridad del estado.
 
Lejos de menoscabar este oficio, muy respetable al igual que cualquier otro, mi intención es la de resaltar que la preparación, conocimientos y habilidades requeridas por la industria de la seguridad privada no son necesariamente transferibles al ámbito de la seguridad pública. Si vamos a darles más poderes y funciones... ¿No deberíamos cuanto menos, exigir una mayor preparación y un sistema regulador más eficiente? Si la industria privada ha de suplir o complementar a la policía en algunas de sus funciones más tradicionales, como mantener el orden en espacios públicos... ¿No deberían nuestros legisladores demandar estándares de cocimientos y competencias similares a aquellos exigidos a los profesionales del orden público?
 
En mi opinión, todo depende de lo que estemos dispuestos a aceptar como "seguridad pública". Es decir, a qué tipo de servicios aspiremos bajo este concepto; a quién consideremos como válido a la hora de proveer estos servicios; y al tipo de vigilancia social e institucional que ejerzamos sobre estos vigilantes. Otra cuestión que también me inquieta hace referencia a cómo vamos a medir si de verdad estamos más seguros con esta delegación de poder y funciones a la industria privada. ¿Acaso mediante informes oficiales; estadísticas sobre la criminalidad; encuestas de percepción ciudadana? ¿Son estas medidas las apropiadas?
 
Como se indicaba en un artículo de El País: "La decisión [...] ha sido adoptada con un debate demasiado escaso e impreciso para dar un paso de tanto calado". Demasiadas preguntas quedan sin respuesta, mientras nuestros políticos parecen haber dado con una nueva fórmula para recortar servicios públicos y minimizar gastos sin dar demasiada importancia al bienestar ciudadano.

martes, 7 de enero de 2014

0

Defensa concede contratos por 700.000 euros a un indultado hace dos meses

El pasado 31 de octubre Miguel Ángel Ramírez Alonso, presidente de la Unión Deportiva Las Palmas, recibió la buena nueva de que el Ministerio de Justicia había decidido indultarle. La medida de gracia se oficializó en el Boletín Oficial del Estado del 21 de noviembre, cuando se publicó que el Gobierno conmutaba su pena de tres años y un día de prisión a la que había sido condenado por un delito contra la ordenación del territorio por otra de dos años, eludiendo de esa manera su entrada en prisión. Pero las buenas noticias para el propietario del Grupo Ralons no acaban ahí. Y es que semanas después del perdón del Ejecutivo, Defensa le ha concedido dos contratos por una cuantía superior a 700.000 euros, según publica el blog 'elboenuestrodecadadia'.
Los dos contratos del departamento gestionado por el ministro Pedro Morenés se firman con una de las sociedades de su propiedad, Seguridad Integral Canaria, por un periodo de tres meses. Según estos acuerdos, la empresa se ocupa desde el pasado de 1 de enero hasta el próximo 31 de marzo de la tareas de vigilancia de varios complejos y edificios oficiales.
La primera de las concesiones, por las que Defensa desembolsará 351.926 euros, consiste en la seguridad privada de varias de la subdelegaciones que tiene el ministerio en diferentes puntos de España. El otro contrato, por valor de 360.248 euros, incluye servicios similares para un recinto situado en Madrid, así como varias residencias militares.
 
0

Trabajadores de seguridad en Petronor y Bahía de Bizkaia ganan un nuevo juicio a CASESA

Los trabajadores de la seguridad privada en las plantas de Petronor y Bahía de Bizkaia se concentrarán este 8 de enero frente a la Torre Iberdrola en Bilbao para denunciar los recortes injustificados de la empresa de seguridad CASESA y el impago de los atrasos de 2012 y para que se respeten sus derechos laborales.
La movilización se produce después de que el juzgado de lo social número 6 de Bilbao haya fallado a favor de los trabajadores contra CASESA, declarando improcedentes las rebajas salariales impuestas, aduciendo unas pérdidas económicas inexistentes.
CASESA, la empresa adjudicataria de los servicios de vigilancia y seguridad, tanto de la petrolera como de la regasificadora, ya perdió un juicio el pasado mes de junio cuando la Justicia sentenció a favor de los trabajadores de vigilancia, después de que de forma unilateral, y a principios de 2013, suprimiera el transporte que las empresas adjudicatarias de Petronor venían realizando desde 1983.
En esta ocasión, según recoge el texto de la sentencia, y contra lo argumentado por la empresa demandada, el análisis de las cuentas de la empresa de seguridad “reporta un importante incremento de ingresos”, que si no llega a manifestarse en el resultado es “porque incluye en la partida de pérdidas y ganancias las indemnizaciones a excedencias de plantilla”, producto de la reducción en el número de escoltas.
“Y es que si se elimina esta partida de la cuenta de pérdidas y ganancias, el resultado comparado con 2011 pasa de unas pérdidas de 725 miles de euros a unos beneficios de 1596 miles en 2012″, dice el auto judicial.
Según señalaron en su momento los auditores y recoge la sentencia, “se estima por los contratos firmados para el siguiente ejercicio que el volumen de ventas continuará incrementándose durante el ejercicio 2013 y como consecuencia de la mejora de la actividad comercial de la compañía y continuando con la tendencia al alza de la facturación de la sociedad en los últimos años”
Aprovechando la reforma laboral decretada por el Gobierno español del PP, los trabajadores encargados de la vigilancia y seguridad de empresas como Petronor o Bahía de Bizkaia están viendo en los últimos tiempos como sus ya de por sí escasos salarios se han visto reducidos, o como de la noche a la mañana les suprimen el transporte que desde hace 30 años les trasladaba a las centrales.
Castellana de Seguridad S.A. fue una de las grandes adjudicatarias del servicio de escoltas del Gobierno vasco en los años en los que estos servicios eran requeridos. Pese a la pérdida de este servicio durante 2012 su facturación se incrementó con respecto al año anterior, según datos aportados por la empresa a principios de 2013. Además, ese mismo año se hizo con los servicios de vigilancia y seguridad de todas las instalaciones que Iberdrola tiene en Bizkaia.
 
Fuente:  http://www.izaronews.info
0

Una ladrona queda libre al ser rechazadas las imágenes tomadas en un vestuario

La cámara que grabó cómo se llevaba la recaudación de un Vips de Madrid había sido instalada en un lugar usado por los empleados para cambiarse de ropa.

 
El Tribunal Constitucional ha otorgado el amparo a la empleada de un Vips que fue despedida después de ser grabada por una cámara de seguridad cuando se llevaba dinero de la recaudación del local en el que trabajaba. La Sala Segunda, por unanimidad, considera vulnerado su derecho fundamental a la defensa, porque durante el juicio no se autorizó el visionado del DVD que sirvió para confirmar la validez del despido.
Según la demandante, había imágenes que habrían provocado la nulidad de la grabación como prueba para el despido, porque habrían permitido demostrar que se vulneró su derecho a la intimidad, ya que la dependencia en la que estaba instalada la videocámara era utilizada por los empleados como vestuario.
La empleada presentó demanda de nulidad de despido y pidió además una indemnización por la supuesta lesión de su derecho fundamental a la intimidad personal, con el argumento de que la prueba de que había sustraído dos sobres, con mil euros cada uno, era un vídeo en el que aparecía en ropa interior. Los hechos sucedieron en un Vips de la zona de Azca, en Madrid.
La sentencia, de la que ha sido ponente el magistrado Pedro González-Trevijano, afirma que «la proyección de las imágenes reclamadas por la parte demandante constituye un medio de notable potencial probatorio para dotar de verosimilitud» a lo señalado por la recurrente en amparo sobre el uso que se daba a la habitación donde estaba la cámara.
En las grabaciones contenidas en el DVD se apreciaba que la dependencia en cuestión era utilizada por la actora y otros trabajadores como vestuario; «de hecho, la recurrente y otros compañeros aparecían en ropa interior». Por este hecho, que vulneraba el derecho al honor y la intimidad de las personas, el juzgado no permitió durante el juicio de despido el visionado del vídeo, sino que usó solamente los ocho fotogramas que supuestamente probaban los hechos.
Según el Constitucional, la negativa de la juzgadora de instancia a reproducir el DVD completo durante el juicio «cercenó la posibilidad de acreditar cuál era el uso dado a la oficina donde estaba colocado el buzón de seguridad».
 
0

Las grandes empresas comerciales de distribución detrás de la nueva reforma del Código Penal

Mercadona, El Corte Inglés, Coca Cola, Caprabo, Fnac, Carrefour y Mango son algunas de las 30 grandes empresas de La Asociación Española de Codificación Comercial (AECOC)
La Asociación Española de Codificación Comercial (AECOC) se fundó en 1977 y sus empresas asociadas representan aproximadamente el 20% del Producto Interior Bruto nacional. Mercadona, El Corte Inglés, Coca Cola, Caprabo, Fnac, Carrefour y Mango son algunas de las 30 grandes empresas de AECOC que, a través del Comité de Prevención de Pérdida, tienen como una de sus finalidades presionar a las administraciones y hacer lobby para que sus exigencias empresariales se hagan ley.

En lo que llevamos de año, varias reformas legales han seguido el camino señalado por las empresas de Juan Roig (Mercadona) o Isidoro Álvarez (El Corte Inglés): la reforma del Código Penal, que ha convertido el hurto en delito; la Ley de Seguridad Privada, que ha atribuido mayores poderes a los vigilantes y les concede estatus de autoridad; la Ley de Seguridad Ciudadana, que penaliza desobedecer a dicha autoridad; y la ordenanza municipal de Madrid, que prohíbe la mendicidad junto a los supermercados. Las empresas de distribución sufren unos 130.000 hurtos al año, según fuentes del sector. De ellos, sólo se denuncia un 18%, ya que se considera que con la ley actual no compensa interponer una denuncia por la escasez de resultados. Es por ello que las modificaciones de la Ley de Seguridad Privada y la inclusión del hurto como delito en el Código Penal ayudará a paliar uno de los problemas del sector.

Las declaraciones del secretario de Estado de Seguridad, Francisco Martínez, el pasado 11 de diciembre, –en las que reconocía que la Ley de Seguridad Privada pretendía ayudar al sector de la seguridad privada, abriendo nuevos mercados y posibilidades de negocio– dejaban fuera de duda que habían prestado atención a las exigencias que el lobby de las distribuidoras realiza desde hace muchos años. AECOC ha tenido un papel muy activo en la concesión del rango de autoridad a los vigilantes privados, lo que les permite detener e identificar, así como en la atribución de nuevas competencias en materia de orden público para los vigilantes de polígonos y áreas comerciales. Durante 2012, AECOC mantuvo reuniones con las direcciones generales de los Mossos d’Esquadra, Guardia Civil y Cuerpo Nacional de Policía para explicar la labor que se está desarrollando a través del Comité de Prevención de Pérdida y establecer vínculos de participación entre la esfera pública y la privada en materia de seguridad.

Ferran Masip, miembro del Comité de Prevención de Pérdida de AECOC y del Comité de Seguridad de la Asociación Española de Distribuidoras, Autoservicios y Supermercados (ASEDAS), en la que figuran como miembros importantes Mercadona y Día, ya expresaba en junio de 2012 la necesidad de otorgar mayores poderes a los vigilantes de seguridad. “Permitamos que los vigilantes de seguridad sean ‘agentes de la autoridad’, como lo fueron antes de la modificación de la Ley en 1995, en las empresas, organismos y entidades en los que por su quehacer diario se considere necesario”. Finalmente, la medida ha sido recogida en el proyecto de Ley de Seguridad Privada: el artículo 31 dice* que “se considerarán agresiones y desobediencias a agentes de la autoridad las que se cometan contra el personal de seguridad privada debidamente identificado con ocasión o como consecuencia del ejercicio de sus funciones”.

En el seminario de AECOC sobre la prevención de pérdida que se celebró en Madrid en noviembre y que contó con la presencia del secretario de Estado de Justicia, se abordaron las nuevas reformas y su incidencia en el sector. El catedrático de Derecho de la UCM Jesús Zarzalejos declaró que el interés de AECOC “no se agota con la reforma del Código Procesal Penal, sino que se busca un procedimiento más ágil y eficiente. Por ello, para lograr el sistema integral de seguridad en el comercio, se necesita la reforma procesal junto a la modificación de la Ley de Vigilancia, y realizar enmiendas al proyecto de Ley de Seguridad Privada”. Esta reforma legal, aprobada con los votos de PP, PNV y CiU, recoge todas las exigencias relativas al modo de actuación de los vigilantes de seguridad, ya que les permitirá detener a quienes cometan un hurto al estar ya considerado un delito.
 
El hurto como delito Uno de los preceptos de la asociación empresarial es detectar oportunidades de mejora a través de comités, que funcionan como verdaderos lobbys. Uno de estos es el Comité de la Prevención de Pérdida Desconocida. Este grupo de presión tiene, entre otros muchos cometidos, el de intentar trasladar a la opinión pública y al Gobierno sus exigencias en lo relativo a la penalización del hurto, ya que, en 2009, el 93% de las empresas de AECOC consideraba que el Código Penal era muy laxo con el hurto. Uno de los puntos referidos al hurto dice así: “Al igual que en el hurto interno, en el caso de los hurtos ocasionados por los clientes debemos extremar las precauciones a la hora de establecer conexiones entre éstos y determinadas etnias, clases sociales, etc… A pesar de que existan datos fiables que revelen la existencia de grupos poblacionales de mayor riesgo, es fácil que alguna declaración o comentario pueda ser malinterpretado adquiriendo carácter xenófobo o clasista”.
 
El lobby empresarial lleva muchos años pidiendo a la administración la inclusión del hurto como un delito, tal y como reconoce en su memoria de 2012. En ella, AECOC indica que desde el Comité de Prevención de Pérdida se han mantenido reuniones con el Ministerio de Justicia, la Fiscalía General del Estado y el Consejo General del Poder Judicial para que se incluyesen sus peticiones en el Anteproyecto de Reforma del Código Penal. AECOC recoge en su memoria como un logro del año la inclusión del hurto como delito en el código penal: “AECOC consigue trasladar sus propuestas para que sean recogidas en el Anteproyecto de Reforma con el fin de conseguir un endurecimiento de las penas por este tipo de acciones y de frenar la reincidencia”.

La estrecha colaboración con el Ministerio de Justicia quedó patente cuando, en el XV Seminario AECOC de Prevención de Pérdida celebrado en 2012, el secretario de Estado de Seguridad, Ignacio Ulloa, se expresó en los términos exigidos por la asociación empresarial. Ulloa transmitió ante los empresarios la convicción del Gobierno para que el hurto dejara de figurar como una falta y fuera incluido en el Código Penal como delito, independientemente del valor del producto sustraído. Ulloa defendió que el hurto era una “acción criminal” que estaba siendo abordada desde una concepción garantista. En su proyecto de Ley Orgánica, el Gobierno incluyó la supresión de las faltas por infracciones contra el patrimonio. Así pues, todos los supuestos, incluido el hurto, pasan a ser delitos y a estar castigados con penas de entre 6 y 18 meses de cárcel, incluyendo como atenuante la situación económica cuando el valor de lo sustraído no supere los 1.000 euros.
 
Mendicidad y prostitución en la puerta del súper No sólo en lo relativo a la seguridad privada y a la modificación del Código Penal han sido sensibles las administraciones públicas con estas grandes empresas. El borrador de la ordenanza de convivencia del Ayuntamiento de Madrid recoge en su artículo 10.2 que “no se permite ejercer la mendicidad en las entradas y salidas de centros educativos, de atención social, hospitales, establecimientos comerciales y empresariales”. Según una información de Quico Alsedo en El Mundo, un abogado de Mercadona agradeció en una reunión celebrada en Madrid con Carlos Martínez Serrano, coordinador de Asuntos Sociales del Ayuntamiento, la inclusión de este punto, debido al supuesto perjuicio que la mendicidad ocasiona en sus establecimientos, dada la existencia de una mendicidad organizada muy dolosa. El representante de Mercadona llegó a pedir al Ayuntamiento un cambio en la ley en lo relativo a la prostitución: “Querríamos que en la norma que lo persigue se dijera no sólo centros comerciales, sino establecimientos, porque los centros son un tipo de establecimiento comercial, un tipo muy definido, y no queremos que se excluya al pequeño ni mediano comercio”.
 
El modelo de seguridad que se ha instaurado con estas modificaciones es el que lleva persiguiendo AECOC desde hace años. Gracias a la nueva Ley de Seguridad Privada, el Código Penal y la Ley de Seguridad Ciudadana, un vigilante privado podrá detener, cachear e identificar a un sospechoso de haber sustraído una barra de pan. El ciudadano que lo desobedezca por saberse inocente podría ser sancionado con una multa de 1.000 a 30.000 euros, según la nueva Ley de Seguridad Ciudadana. La labor del lobby de AECOC se rige por un un decálogo de comunicación que recomienda, entre otras cosas, no ir a tertulias televisivas de máxima audiencia.
 
*Nota: una posterior modificación del artículo 31 de La Ley de Seguridad Privada lo dejó redactado de la siguiente forma:“Se considerarán agresiones y desobediencias a agentes de la autoridad las que se cometan contra el personal de seguridad privada, debidamente identificado, cuando desarrolle actividades de seguridad privada en cooperación y bajo el mando de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad.”
 

lunes, 6 de enero de 2014

0

Con esta Ley de seguridad privada, sobrarán policías

CCOO rechaza la privatización de la Seguridad Pública.
 
“Con el inicio del año 2014 va a coincidir la entrada en vigor de la reforma de las Administraciones Locales y con la inminente aprobación de la nueva Ley de Seguridad Privada como complementaria y corresponsable de la seguridad ciudadana, pone en evidencia algunas de las intenciones del gobierno del PP para beneficiar a las empresas privadas de seguridad y convertir el ámbito público en un negocio más”, comentaron desde la Federación de Servicios a la Ciudadanía (FSC) de CCOO-Cuenca.
 
En el caso de la Policía Local, desde la FSC CCOO expusieron sus temores, que va a tener como consecuencia la posible desaparición de estos agentes, no sólo en las capitales y grandes municipios sino también en los pequeños municipios que podrán ser sustituidos por vigilantes privados por ejemplo para la custodia y vigilancia de edificios, patrullaje urbano, etc.
 
En la provincia de Cuenca actualmente hay aproximadamente unos 170 miembros de policía local, en 15 municipios, donde se incluyen los agentes de movilidad de la capital y vigilantes municipales de algunas localidades.
 

 Para CCOO la Ley de Seguridad Privada “precariza la seguridad pública a favor del negocio privado y desprotege a los vigilantes". “Está dentro de su estrategia de recortes presupuestarios que impone el PP y con ella se avanza en la su lógica de que sólo quienes la puedan pagar tendrán seguridad", advirtieron. "La nueva normativa además es un ejemplo más de la estrategia de acoso a los derechos sociales y de deterioro democrático que desde el Ministerio del Interior se está promoviendo de manera preocupante con la futura Ley de Seguridad Ciudadana", manifestaron desde la FSC CCOO-Cuenca.
 
“La prestación de un servicio público de seguridad y de calidad exige una formación de nivel, experiencia en el desarrollo de las tareas, y potenciación de la investigación y la especialización, por ello la seguridad privada debe buscar su crecimiento y su mercado, con un empleo de calidad en el ámbito privado y no sobre la destrucción de los servicios públicos”, remarcaron, para señalar por último que “la ley no es beneficiosa para los trabajadores y trabajadoras del sector de seguridad privada. Muy al contrario, va a suponerles más responsabilidades sin beneficios”.