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jueves, 12 de diciembre de 2013

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Vigilantes ven lógicas sus futuras competencias ante la oposición de policías

Madrid, 11 dic (EFE).- Los policiales y guardias civiles no comparten que la seguridad privada asuma competencias que les corresponden a las fuerzas de seguridad, pese a que los vigilantes sostienen que esas atribuciones son lógicas por ser ya habituales dentro del sector.
La Unión Federal de Policía (UFP), la Confederación Española de Policía (CEP), el Sindicato Unificado de Policía (SUP) y la Unión de Guardias Civiles (UniónGC) rechazan la mayoría de las competencias que la ley atribuye a la seguridad privada, que han sido acogidas positivamente por la patronal de vigilantes, que define la norma como una "lógica actualización del sector".
La Asociación Profesional de Compañías Privadas de Servicios de Seguridad (Aproser) considera que el proyecto de ley, aprobado ayer por la Comisión de Interior del Congreso, "respeta escrupulosamente los derechos y libertades de los ciudadanos", ya que "en ningún caso" permite la detención arbitraria por parte de los vigilantes.
En su opinión, la norma contiene "simples actualizaciones lógicas del ámbito de actuación de la seguridad privada, que en algunos casos ya eran prácticas habituales, que ahondan en lo que en los últimos años ha significado la paulatina participación de la seguridad privada" en determinados servicios.
La norma prevé la posibilidad de que los vigilantes privados puedan, con la autorización pertinente, identificar y detener en la vía pública, si bien el Ministerio del Interior detalló que sólo podrán detener a quien cometa un delito en su ámbito de protección y deberán ponerlo a disposición de las fuerzas de seguridad del Estado.
El secretario de Estado de Seguridad, Francisco Martínez, ha defendido hoy que la ley pretende ayudar a la consolidación de un sector en pleno auge, que contribuirá de forma decisiva y bajo los principios de subordinación y coordinación a la mejora de la seguridad pública.
Para el número dos de Interior "conectar lo público y lo privado supone una muestra de sensatez". Una afirmación que choca frontalmente con la opinión de los sindicatos policiales.
Así, el SUP ha acusado al Gobierno de querer poner la seguridad pública al servicio de la privada y ha considerado que con el proyecto de ley se da "una vuelta de tuerca más" a la "precaria" situación de la seguridad en España.
Más crítico aún ha sido la Unión Federal de Policía (UFP) que se ha mostrado "radical y taxativamente en contra" de la ley al considerar que es "gravísimo" e "ignominioso" que los vigilantes de seguridad puedan "patrullar por zonas públicas" o en el exterior de las cárceles armados.
Por su parte, el secretario general de la Confederación Española de Policía, Ignacio López, ha mostrado su preocupación por el "interés económico" que pueda esconder la norma, que le suscita "dudas" en algunos de sus aspectos como sucede con la formación de los vigilantes.
Este último punto ha acaparado las críticas de la Unión de Guardias Civiles que ha denunciado que la ley "pretende convertir a los vigilantes privados en policías", ya que podrán efectuar patrullas y practicar detenciones pese a no estar formados como los agentes policiales.
También UGT se ha pronunciado en contra del texto al asegurar que constituye "un nuevo ataque" del Gobierno del PP a la democracia española.
La ley "dinamita el concepto de seguridad pública atribuida a las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado en exclusiva, ya que, a partir de ahora, sus funciones podrán ser ejercidas por la seguridad privada", ha sostenido la Federación de Servicios Públicos de UGT.
Tras su aprobación ayer por el Congreso de los Diputados, el proyecto de ley pasa ahora al Senado que tendrá que dar el visto bueno definitivo al contenido del texto.

martes, 10 de diciembre de 2013

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Proyecto de ley de Seguridad Privada

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El PSOE acusa al PP de abrir la puerta a que vigilantes privados puedan detener, cachear e identificar en la vía pública

El PP ha logrado con los votos a favor de CiU y PNV aprobar en el Congreso de los Diputados la nueva Ley de Seguridad Privada que será remitida al Senado para continuar su tramitación. Este proyecto ha recibido la oposición del PSOE, UPyD e Izquierda Plural, que acusan a los 'populares' de avanzar en la privatización del sector de la Seguridad. Los socialistas van más allá y acusan al PP abrir la puerta a que los vigilantes de seguridad privados puedan identificar, cachear y detener a los ciudadanos en la vía pública.

Los socialistas basan sus críticas en la redacción del artículo 32 de la Ley sobre "Vigilantes de seguridad y su especialidad" en la que se recogen las funciones de los vigilantes. Entre ellas se contempla la vigilancia en establecimientos, bienes, lugares y eventos, tanto privados como públicos, "llevando a cabo las comprobaciones, registros y prevenciones necesarias para el cumplimiento de su misión". Los socialistas entienden que esa alusión a los "registros" abre la puerta que los ciudadanos puedan ser cacheados.

En ese mismo artículo se otorga a los vigilantes la potestad de "efectuar controles de identidad, de objetos personales, paquetería, mercancías o vehículos, incluido el interior de éstos, en el acceso o en el interior de inmuebles o propiedades donde presten servicio, sin que, en ningún caso, puedan retener la documentación personal, pero sí impedir el acceso a dichos inmuebles o propiedades".

En cuanto a la posibilidad de practicar detenciones por parte de los vigilantes de seguridad, la Ley aprobada dice que "en relación con el objeto de su protección o de su actuación" pueden "detener y poner inmediatamente a disposición de los miembros de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad competentes a los delincuentes". "No podrán proceder al interrogatorio de aquéllos, si bien no se considerará como tal la averiguación, comprobación o anotación de sus datos personales para su comunicación a las autoridades", añade el artículo.


"UN ATAQUE AL ESTADO SOCIAL"
El portavoz de Interior del PSOE, Antonio Trevín, considera estas medidas "un ataque al Estado Social" perpetrado por el acuerdo alcanzado por el PP y CiU en el trámite parlamentario de esta Ley ya que, según denuncian, el proyecto original tan solo contemplaba estas competencias de los vigilantes privados en calles peatonales mientras que, según dicen, ahora podrán hacerlo también en calles y espacios públicos.

"Unos podrán ser disueltos e identificados por la Policía en la Puerta del Sol y ser sancionados en virtud de la ley de Seguridad Ciudadana y los que opten por salir por pies por la calle Preciados, podrán ser detenidos por vigilantes de seguridad privada con el mismo fin", ha expuesto Trevín, quien también ha censurado otros aspectos como que las empresas de seguridad privada vayan sustituir a la Guardia Civil a la hora de controlar el perímetro de las cárceles o a Protección Civil ante desastres naturales.

"El dinero, cuando entra en espacios como el de la Seguridad, pone en peligro la democracia. Si en la calle Preciados están los vigilantes patrullando esa calle, contratados por un comerciante, ¿cree que ante un problema van a dar la misma respuesta a quien le contrató que a un vecino del Segundo que no tiene nada que ver con quien le contrató"", ha insistido Trevín quien ha manifestado sentirse inseguro si un vigilante privado le pide el carné de identidad.

Por parte de la Izquierda Plural, Ricardo Sixto, ha mantenido sus críticas de que esta Ley tiende "claramente a la privatización". "Sólo podrán pagarse labores de protección aquellos que tengan recursos para ello", ha censurado al tiempo que también ha mostrado su oposición a que en esta Ley se de carácter de agente de la autoridad a los miembros de la seguridad privada. "Creemos que debe estar reservado a los miembros de seguridad del Estado así como la facultad de detener". A su juicio, esto puede dar lugar a la vulneración de la Constitución.

Por parte de UPyD, Toni Cantó ha defendido su "queja fundamental" de que el Estado "se ha echado a un lado por una cuestión presupuestaria". En ese sentido ha manifestado sus reparos por que la seguridad privada entre a hacer funciones de Policía y Guardia Civil, cuerpos para los que ha pedido una mayor tasa de reposición que la actual. "Es innegociable que las fuerzas de seguridad tengan el monopolio de la seguridad en un Estado", ha dicho.


PP: "NO SE PRIVATIZA NADA"
Por contra, el diputado del PP Francisco Antonio Márquez de la Rubia ha defendido que su partido ha aceptado enmiendas de todos los grupos y que esta Ley no pretende primar la seguridad privada sino lograr "un modelo de seguridad integral" por lo que cree que va a tener buena acogida entre los profesionales del sector.

Ha admitido que se amplían las competencias de los vigilantes de la seguridad privada en el perímetro de edificios públicos o centros comerciales abiertos, pero ha vuelto a rechazar que esto "responda a un intento de privatizar nada". Según ha dicho, "no es coherente" enviar vigilantes privados a defender los barcos en el Índico "y decir sentirse inseguro porque un vigilante en la entrada de un centro comercial pueda identificar a un ciudadano que pueda suponer una amenaza para el resto de ciudadanos".

El diputado de CiU, Jordi Jané, ha recordado que su grupo empezó este trámite parlamentario con una enmienda a la totalidad por cuestiones competenciales, pero ha celebrado el acuerdo alcanzado con el PP y con el propio Ministerio del Interior. "De 71 enmiendas que habíamos presentado, se han alcanzado más de 40 acuerdos", ha destacado Jané.


EL PNV: "PARA APLAUDIR CON LAS OREJAS
En cuanto al punto respectivo a los vigilantes privados en los perímetros de las cárceles, el diputado del PNV, Emilio Olabarría, ha considerado "pertinente" otorgarle legitimidad a la medida dado que, según ha dicho, ya en la actualidad este tipo de empresas prestan esos servicios incluso en instalaciones militares o de las fuerzas y cuerpos de seguridad.

"Nos parece que es un proyecto de Ley innovador de los más avanzado y que se ha hecho un esfuerzo de aplaudir casi con las orejas para la aceptación de las competencias autonómicas", ha zanjado.
 

domingo, 28 de abril de 2013

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El Partido Popular regula la seguridad privada para aprovechar al máximo su potencial en beneficio de la seguridad ciudadana


El diputado nacional riojano del PP y portavoz de Interior del Grupo Popular en el Congreso, Cornado Escobar, ha afirmado hoy en Logroño que “se regula la seguridad privada para aprovechar al máximo su potencial en beneficio de la seguridad ciudadana”.
Escobar, en una rueda informativa, se ha referido al anteproyecto de Ley de seguridad privada que impulsa el Gobierno central, con el que se pretende regular esta materia de manera “integral”.
El objetivo es que “la seguridad privada sea un sector subordinado, complementario y coordinado de la seguridad pública para aprovechar al máximo sus potencialidades en beneficio de todos, en beneficio de la seguridad pública”, ha subrayado.
“Se trata -ha indicado- de una buena Ley, que va a mejorar el modelo de seguridad privada, así como la colaboración público-privada en materia de seguridad en beneficio de todos y que, además, responde al principio de seguridad integral”.
Se ha referido a la necesidad de “actualizar, ajustar y adaptar” la actual norma, que data de 1992 y, aunque “ha funcionado muy bien”, se ha visto superada por las circunstancias y por el contexto actual.
Cree que la información y la prevención serán los ejes del nuevo modelo de colaboración público-privado para una seguridad integral y ha insistido en la necesidad de que se comparta toda la información posible con las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado y se potencie la colaboración para prevenir actos delictivos.
Escobar ha defendido que hay que aprovechar al máximo las potencialidades de este sector, que agrupa a más de 88.000 vigilantes de seguridad en activo, en beneficio de todos y de la seguridad pública.
Otro de los fines de la futura Ley, ha dicho, es “acabar con el intrusismo, a través de un endurecimiento de las sanciones hasta llegar, en determinados supuestos, al cierre de una empresa que incumplan la norma.
Este anteproyecto de Ley prevé, como medida para mejorar la prestación de los servicios de seguridad privada, “una mejorar en la formación, así como en la incorporación de la tecnología”, por lo que se exigirá una formación profesional, adecuada al servicio que se preste.
También se regularán nuevos servicios, como los de videovigilancia privada dentro de los inmuebles y la gestión y respuesta de alarmas, con los requerimientos y exigencias oportunos.
La vigilancia de polígonos, urbanizaciones y zonas comerciales peatonales, así como todo lo que afecta a la investigación privada que recae, sobre todo, en los detectives, serán otros aspectos que se regularán.
Fuente:  HDH    http://www.hombresdehonor.es